A sus 83 años, Paul McCartney anunció The Boys of Dungeon Lane, su nuevo álbum de estudio, con fecha de salida el 29 de mayo. Es su primer trabajo desde McCartney III (2020) y el más autobiográfico de su carrera. El título hace referencia a un lugar en Liverpool al que el músico acudía de niño, y desde ahí anticipa el tono del disco: nostalgia, infancia, los años previos a la Beatlemanía. Para anunciarlo estrenó un teaser dirigido por Charlotte Wells, cineasta conocida por su ópera prima Aftersun.
El primer adelanto es Days We Left Behind, acompañado de un lyric video con fotografías de la infancia de McCartney. La canción abre con la frase: «Mirando hacia el blanco y negro, recuerdos de mi pasado. Bares humeantes, guitarras baratas, pero nada construido para durar». La melodía es austera: guitarra acústica, voz en primer plano, un aire country y melancólico que recuerda a trabajos anteriores como Flaming Pie o Chaos and Creation in the Backyard.
Desde su página web, el equipo de McCartney describe el álbum como «su trabajo más introspectivo hasta la fecha», uno en el que escribe «con una franqueza inusual sobre su infancia en el Liverpool de la posguerra, la resiliencia de sus padres y sus primeras aventuras con George Harrison y John Lennon, mucho antes de que el mundo hubiera oído hablar de la Beatlemanía». En lo musical, el disco apunta a ser ecléctico: rock al estilo de Wings, armonías que recuerdan a los Beatles, intimidad, canciones de personajes. Catorce canciones en total, distribuidas en dos lados.

























